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Literatura


Título: "ABC Behinderung und Beruf"
Autor: ADLHOCH, Ulrich / ERNST, Karl-Friedrich / HARTMANN, Georg / [et al.]
Editor: Bundesarbeitsgemeinschaft der Integrationsämter und Hauptfürsorgestellen - BIH
Casa editora: Universum, Wiesbaden. 2002. 444 p. ISBN 3-89869-055-5.

El libro "ABC Behinderung und Beruf" (abecedario de discapacidad y profesión), en lengua alemana, es un manual y un libro de trabajo completo y claramente dispuesto para la práctica empresarial.

Se divide en cinco partes:
Parte 1: Discapacidad grave y trabajo, pag. 7-19
Parte 2: Enciclopedia especializada, pag. 21-241
Parte 3: Prestaciones de servicios para discapacitados en el trabajo, pag. 243-257
Parte 4: Bases jurídicas, pag. 259-421
Parte 5: Apéndice con literatura y direcciones, pag. 423-444

Nº DE REFERENCIA: R/GL1081


Título: "Barrierefrei Bauen für Behinderte und Betagte"
Autor: KRAUSPE, Ernst / STEMSHORN, Axel / GERNGROß-HAAS, Gabriele /[u. a.]
Editor: STEMSHORN, Axel
Casa editora: Koch, Leinfelden-Echterdingen. 2003. 535 p. ISBN 3-87422-651-4.

Breve resumen sobre el libro "Barrierefrei Bauen für Behinderte und Betagte" ("Construir sin barreras para personas discapacitadas y de edad avanzada" ). El libro está sólo disponible en alemán.

Tras la revisión de la norma DIN 18025 parte 1, parte 2 y de la norma DIN 18024 parte 2, las viviendas, los edificios y los lugares de trabajo han de estar libres de barreras. Asimismo, el 16.01.92 el Parlamento Federal Alemán votó por unanimidad a favor de las mociones por "Vivir en la vejez - fomentar la autonomía dentro de la comunidad" y "Vivir en la vejez". Según ellas, se pretende hacer valer más el principio de la vivienda sin barreras en el área de abastecimiento de viviendas para personas mayores, así como para personas con discapacidades. Pero esto también se aplicará a las nuevas construcciones y a la reforma de viviendas. Siempre que sea posible se deben aplicar las normas correspondientes. Esta definición no ha quedado aún reflejada en las leyes de construcción de los "länders" alemanes.
El libro ofrece una detallada visión de conjunto sobre las diferentes ayudas que facilitan la vida en el hogar de las personas mayores y discapacitadas. El libro se refiere no sólo a las ayudas en el interior de las viviendas y a la construcción de viviendas adaptadas para discapacitados, sino también a las instalaciones exteriores, como aceras, accesos a edificios, utilización de establecimientos de tiempo libre, y muchas cosas más. En este libro, 28 autores especializados comentan documentos de planificación y ejecución, así como conocimientos básicos para todos aquellos interesados en esta materia. Con la ayuda de fotos, dibujos, bosquejos y ejemplos prácticos, tratan de explicar con claridad las ayudas presentadas aquí. Los discapacitados y las personas mayores tienen que estar en condiciones de valerse lo máximo posible por sí mismos tanto en la vivienda como en el complejo de viviendas, para que así todos puedan vivir en este entorno el mayor tiempo posible.

Nº DE REFERENCIA: R/MO0170


Título: "Ratgeber für behinderte Menschen"
Editor: Bundesministerium für Gesundheit und Soziale Sicherung - BMGS
Casa editora: Eigenverlag, Bonn. 2003. 348 p.

Extracto del documento alemán "Ratgeber für behinderte Menschen" ("Guía para personas discapacitadas").

A través de la rehabilitación se pretende facilitar a las personas discapacitadas la plena participación en la vida social.
Se les quiere dar la posibilidad de configurar su vida según sus aficiones y capacidades.
Se considera una rehabilitación completamente cumplida, cuando se ha logrado que la persona discapacitada esté (de nuevo) totalmente integrada en la vida de la comunidad. Por supuesto, la conservación de esta situación forma parte también de la rehabilitación. Cuanto antes se comience y se lleve a cabo esta rehabilitación, más éxito tendrá. No empieza en el momento en el que ya exista una discapacidad. En el caso de enfermedades y accidentes comienza con el tratamiento de urgencia y, a ser posible, incluso en el momento en el que una discapacidad es tan sólo inminente. A pesar de que la rehabilitación se clasifica en médica, escolar, profesional y social, se debe considerar como un todo, como un proceso integral y así debe ser conducida. Las diferentes medidas de la rehabilitación no son sucesos separados y esquemáticamente seguidos unos tras otros. La rehabilitación tendrá un mejor resultado si cada una de las fases y de los campos se encadenan sin ruptura y se complementan mutuamente.

Nuestro sistema de Seguridad Social ha crecido históricamente. Por este motivo, no hay una única entidad responsable de la rehabilitación, sino que cada entidad en nuestro sistema de prestación social tiene - aparte de otros cometidos - su campo específico de rehabilitación.
El Seguro de Enfermedad presta a sus asegurados servicios médicos para la rehabilitación.
Los Seguros Locales de Enfermedad, los Seguros de Enfermedad de la Empresa, los Seguros de Enfermedad de las Corporaciones, los Seguros de Pensiones de los Trabajadores del Mar, los seguros asimilados de enfermedad de empleados y obreros, el Organismo Federal del Seguro Minero, así como los Seguros de Enfermedad para el sector agrícola, son entidades de los Seguros de Enfermedad.
El Seguro de Pensiones es responsable de la rehabilitación médica y profesional de sus asegurados. Son entidades del Seguro de Pensiones: el Instituto Federal del Seguro de Pensiones de Empleados, las compañías regionales de seguros, el Organismo Federal del Seguro Minero, las Mutualidades de Vejez para el sector agrícola, el Instituto Federal de Pensiones de los Ferroviarios y los Seguros de Pensiones de los Trabajadores del Mar. El Seguro de Accidentes es responsable en el caso de accidentes laborales y enfermedades profesionales de la rehabilitación médica, profesional y social. Las entidades responsables del Seguro de Accidentes son las Mutualidades de Accidentes Laborales en los sectores industriales y agrícolas, así como las entidades del Seguro de Accidentes del sector público. Las entidades de la indemnización social asumen, en caso de perjuicios de salud, los gastos de la rehabilitación médica, profesional y social para sus asegurados. Las entidades de la indemnización social son los Institutos de Previsión Federal, los Institutos de Previsión, así como las oficinas principales de asistencia social y las demás oficinas de asistencia social. El Instituto Nacional de Empleo con sus Delegaciones Provinciales de Trabajo y sus Oficinas de Empleo asumen las prestaciones de la rehabilitación profesional, siempre y cuando no haya otra entidad responsable de ello. La asistencia social, de la que son responsables principalmente las Oficinas de Asistencia Social municipales y comunales, intercede en todos los campos de la rehabilitación, pero sólo en el caso de que no haya otra entidad responsable.
La asistencia social asume, en el caso de una discapacidad considerable, los gastos de la medida de rehabilitación (dentro del marco de la asistencia de integración para discapacitados, según la ley nacional de ayuda social), siempre y cuando no existan peticiones hacia otras entidades con prioridad y los gastos no puedan ser pagados con los propios ingresos y fondos del discapacitado. Responsables de la asistencia son las entidades supralocales de las asistencias sociales, la mancomunidad de municipios, las asociaciones nacionales de beneficencia y las oficinas nacionales de asistencia social; las oficinas locales de asistencia social también facilitan información. La asistencia a la juventud ofrece en sus oficinas de protección de menores prestaciones médicas, escolares, profesionales y sociales para la rehabilitación de niños y adolescentes con discapacidad psíquica, siempre y cuando no haya otra entidad responsable.
En realidad, no es tan complicado como parece, puesto que todas las entidades están obligadas a cooperar estrechamente. Las personas discapacitadas no deben resultar perjudicadas por las delimitaciones de competencias, que a menudo son complicadas de entender.
En la práctica, esto significa que todas las entidades de rehabilitación han sido dotadas de puntos de información y de asesoramiento. Tienen la obligación de asesorar e informar a todas las personas que lo soliciten, siempre que sea posible.
Por cierto, estos puntos de información y de asesoramiento también existen en las delegaciones de seguro y de sanidad, así como en las asociaciones de los discapacitados y las de la asistencia social. Se pueden reconocer mediante un símbolo normalizado. Además, cada entidad de rehabilitación está obligada a aceptar la solicitud - informe - para una rehabilitación, también en el caso de que no fuera la entidad competente. Si hay varias medidas de rehabilitación necesarias o varias entidades que estén implicadas, se redacta un plan general. En este plan se resumen las medidas que probablemente entren en consideración y las prestaciones en su curso cronológico y su interdependencia. El plan general se tiene que establecer ya al principio de la rehabilitación.
Si es necesario, se modificará o se complementará más adelante. Además las prestaciones materiales de las diferentes entidades son, en gran parte, homogéneas. También importante: en el caso de que haya falta de claridad sobre las competencias o de que la iniciación inmediata de las medidas de rehabilitación necesarias esté en peligro por cualquier otro motivo, se deben proporcionar otras prestaciones provisionales; el Seguro de Pensiones asumirá las prestaciones médicas y las Oficinas de Empleo las prestaciones profesionales. Aparte de esto, se aplica el principio de la uniformidad de la entidad: cada entidad está obligada de proporcionar las prestaciones tan completas como su encargo legal le permita.
De este modo se pretende evitar el que una persona discapacitada que esté en proceso de rehabilitación, sea enviada de una entidad a otra. Sin embargo, en el supuesto de que haya casos aislados en los que existan diferentes entidades competentes para los diferentes campos de la rehabilitación, éstas deben ser recurridas. Ellas deben entonces coordinar sus prestaciones.

La rehabilitación es más importante que la pensión: con esta frase se quiere decir que no se puede pagar la pensión hasta que no esté comprobado que ni siquiera mediante prestaciones de rehabilitación se puede recuperar la capacidad profesional o de trabajo de un discapacitado.

Se considera que una persona tiene una incapacidad profesional permanente parcial cuando sólo puede trabajar menos de la mitad de lo que puede rendir una persona física y mentalmente sana, con una formación parecida y conocimientos y capacidades equivalentes.

Se considera que una persona tiene una incapacidad profesional permanente total cuando no puede trabajar con regularidad durante un tiempo imprevisible o que tan sólo puede obtener unos ingresos mínimos.

También existe la posibilidad de acceder a una pensión en un plazo de tiempo fijo, en el caso de que haya expectativas fundadas de que la incapacidad profesional permanente parcial o total se puede remediar en un periodo de tiempo previsible.
El importe de la pensión depende de qué importes de contribuciones se han cotizado y durante cuánto tiempo. La pensión por incapacidad profesional permanente total es una pensión total que se calcula igual que la pensión de vejez. La pensión por incapacidad profesional permanente parcial asciende a dos terceras partes de la pensión completa, puesto que esta persona gana una parte de sus costos por sí misma. Las pensiones de incapacidad profesional permanente parcial y total se solicitan en la correspondiente entidad del Seguro de Pensiones.
Distinto es el caso de los seguros obligatorios por accidentes. Esta entidad paga una pensión de accidentado a aquellas personas que hayan sufrido un daño permanente en un accidente laboral o en el trayecto al trabajo. Requisito: que la capacidad profesional esté reducida por lo menos el 20 por ciento y persista más allá de la vigésimo sexta semana después del accidente. La pensión de accidentado se calcula en base al grado de disminución de la capacidad profesional. Según esto, se paga o una pensión completa o una parcial. El importe depende de la renta de trabajo obtenida en el año anterior al accidente. No hay que solicitar la pensión de accidentado. La entidad aseguradora tiene que comprobar si se cumplen los requisitos. Por supuesto que al hablar de accidentes laborales también se incluyen los accidentes de niños, alumnos y estudiantes en guarderías infantiles, colegios y universidades. Para ellos existe también una protección obligatoria contra accidentes. Ya que normalmente no obtienen rentas de trabajo, su pensión de accidentado se calcula en base a una renta ficticia.

N° DE REFERENCIA: R/GL0753